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©2018 por Marka2 Comunicaciones

Campanita y Sandri

Campanita es una vaca lechera blanca y negra, de ojos grandes y cuernos pequeños, con un cencerro en el cuello y una sonrisa de esas que solo tienen las vacas que saben que su leche llega a las familias puertorriqueñas a través de Suiza Dairy.

Una mañana, mientras vagaba en busca de pastos verdes para su almuerzo, Campanita se encontró entre los árboles con una niña muy hermosa, de cabello castaño y ojos negros, con una bata blanca, como de médico.

"Hola", le dijo la niña. "Ando  buscando una vaca que dicen que habla... llevo rato caminando por aquí y todas las vacas a las que les he preguntado si hablan, solo me miran y me dicen 'muuuu'... si tu no eres la vaca que habla, no sé que voy a hacer".

Campanita la miro con curiosidad y le dijo: "No te puedo decir si hablo o no hasta que tú me digas para qué es que buscas a esa vaca". Sin caer en cuenta de que la vaca le había hablado, la niña respondió: "Es que debo hablar con alguien experto en el tema de la leche, y quién mejor que una vaca, que es quien la produce... dime, ¿no has visto por aquí a esa vaca que tiene el don de la palabra".

"¿Tú eres doctora?", le preguntó la vaquita. "O doctora o una de esas científicas que trabajan en un laboratorio... te lo digo por esa bata".

'No exactamente una doctora, sino una nutricionista", dijo Sandri. "O sea, una profesional que se dedica a cuidar de la salud de las personas a través de una alimentación saludable... y por eso precisamente es que busco a esa vaca que habla, porque necesito que ella me explique todo lo que sabe de la leche".

"Muuuuuu", le dijo Campanita, seguido por una sonrisa y solo entonces la niña cayó en cuenta de que la vaca había estado conversando con ella. "

"¡Eres tú, eres la vaca que habla!", exclamó Sandri dando un brinco de alegría.

"Así es... tardaste en darte cuenta", respondió Campanita.

"Es que de tanto preguntar, ya había perdido la esperanza", le dijo la niña.

"Pues aquí me tienes, nunca he tenido una amiga humana para conversar... toda mi vida he platicado con otras vacas, y todo lo que me dicen cuando les hablo es 'muuuu'... y eso puede llegar a ser muuuuuy aburrido.

"Me llamo Sandri", le dijo la niña".

"Y yo Campanita... creo que vamos a ser muuuuuy buenas amigas y juntas vamos a aprender muuuuuchas cosas para compartir con todos los niños que visitan este espacio".

"Sí... son tantas las cosas que te quiero preguntar", comentó Sandri.

"Y yo también... ustedes los humanos son taannnn raros y complicados".

CONTINUARÁ...